viernes, octubre 2, 2026 18:18

Rubén Vara; una carrera meteórica marcada por la exigencia

Después de participar en numerosos certámenes y pisar plazas importantes, Rubén Vara reconoce que ha llegado el momento de dar un paso adelante. «Creo que esta temporada es en la que de verdad he dado el pelotazo».

Los resultados acompañan esa sensación. Ha estado presente en distintos certámenes y, aunque en muchos se ha quedado a las puertas de la victoria, la valoración no puede ser más positiva. «Me está yendo bastante bien. Estoy contento. Me he quedado al borde de ganar en muchos, pero sigo muy contento por la temporada y por lo que queda».

Entre las citas que guarda con especial cariño aparecen algunas plazas y certámenes que han supuesto un impulso importante en su carrera. Villaseca, con el Certamen del Alfarero de Plata; Valdemorillo, además con repercusión televisiva dentro del Kilómetro Cero son algunos de los escenarios en los que ha dejado un buen sabor de boca, pero hace especial hincapié en Dax. «Es plaza de primera en Francia y eso también ayuda mucho. Hay mucha ilusión por pisar plazas importantes», explica.

En estos certámenes y otras actuaciones importantes, la espada ha privado al joven novillero de alcanzar triunfos mayores.. «Siempre me he quedado ahí al borde, por la espada o por cualquier otra cosa, pero seguro que llega el momento. La muleta y el capote se pueden manejar mejor, pero la espada es algo mucho más complicado. No diría que es mi punto débil, pero sí uno de ellos».

Basa su concepto en la ambición y  el poder «Para mí es un toreo profundo y, sobre todo, el poder tanto con el bueno como con el malo. Es lo que intento siempre «. Vara apoya la temporada en una importante preparación física y mental. «El entrenamiento siempre ha sido y creo que debe ser así para estar donde estoy. Ha sido gracias al entrenamiento, a la intensidad y a sacrificar muchas cosas por entrenar y por los toros», cuenta.

De cara al año que viene, el novillero barrunta un posible debut con picadores, aunque insiste en que su prioridad actual es ir tarde a tarde. De momento, este fin de semana afronta la final del certamen Promesas de nuestra Tierra. Aunque su gran objetivo de este final de temporada, es «dejar buenas sensaciones en el certamen Camino hacia Las Ventas, llegar a la final en la primera plaza del mundo y además, ganarla».

Para Rubén, el apellido Vara representa una gran responsabilidad, «Para mí es una ventaja. Siempre tienes la responsabilidad de dejar ese nombre y ese apellido alto por todo lo que ha conseguido mi padre, pero estoy muy orgulloso de llevar su apellido». Con él mantiene una relación que define entre la exigencia y el cariño. «Tenemos una relación de amor-odio».

Su llegada al mundo del toro, fue más bien tardía. Aunque siempre había estado cerca del mundo del toro, antes probó otros caminos como el fútbol o el boxeo. El cambio llegó hace aproximadamente dos años, cuando acompañó a su padre a la Escuela. El ambiente terminó por convencerle, y entender que ese era su lugar. «Me gustó y vi el ambiente y dije: “pues me voy a apuntar’”. Al principio era como un juego, pero luego me lo fui tomando más en serio y eso es lo que quiero». De la ETCM “Yiyo” señala que es como una familia, destaca la figura de Fernando Robleño, y la importancia de sus consejos. 

Por último el novillero celebra el aumento de gente joven en los tendidos de las plazas. «Creo que ha habido un boom. Hoy en día es cuando más gente joven va a los toros. Creo que algo se está haciendo bien».

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