Tres jóvenes novilleros, protagonistas del coloquio taurino de cierre de temporada del Colegio Mayor San Pablo

El Colegio Mayor San Pablo ha celebrado su coloquio de cierre de temporada con la participación de los novilleros Eduardo Ruiz de Velasco, Emilio García Torres y Samuel Castrejón, en un encuentro moderado por Guillermo Montes. Durante el coloquio, los tres jóvenes novilleros compartieron su manera de sentir, vivir y entender el toreo. A lo largo de la conversación, repasaron sus respectivas trayectorias, hablaron de sus experiencias y dieron a conocer las figuras que han marcado su camino y que hoy son sus principales referentes en el mundo taurino.
Diego Gil, un debut de luces soñado y una apuesta por el toreo clásico

El novillero sin picadores, que se presentó de luces el pasado 11 de octubre en El Robledo, atribuye su evolución al trabajo diario, la disciplina y las enseñanzas de sus maestros. Con 20 años, afronta su nueva etapa con la ilusión de seguir creciendo y aprovechar cada oportunidad. Diego Gil vivió el pasado 11 de octubre en El Robledo uno de esos días que marcan una trayectoria. Su debut de luces respondió a las expectativas que había alimentado durante toda la temporada: encontró un novillo de buenas condiciones, pudo expresar su concepto del toreo y rubricó la actuación con los máximos trofeos. Sin embargo, más allá del resultado, el joven novillero se queda con las sensaciones de una tarde que llevaba tiempo esperando. «Fue un día soñado. Disfruté un montón. Era un día que llevaba toda la temporada esperando y salió un novillo buenísimo. Lo pude disfrutar, lo cuajé, lo maté bien. Salió todo de ensueño» Y añade: «Al final, lo que importa son las sensaciones y lo bonito que fue el día». Detrás de esa actuación hubo meses de preparación y una evolución progresiva. Gil, que reconoce haber sentido dudas antes de vestirse de luces, considera que el esfuerzo terminó dando sus frutos. «Llevaba haciendo un trabajo muy grande toda la temporada, entrenando muchas horas y preparándome mucho a conciencia para cuando llegase ese día. Dios ha premiado el trabajo y ha salido todo fenomenal». Morante de la Puebla es su principal referente entre los toreros actuales, pero no el único. Diego Urdiales y Pablo Aguado también despiertan su admiración por la pureza y la personalidad de su toreo. «Esa pureza y esa manera de torear me llenan mucho e intento fijarme y cogerles cosas». Su mirada, no obstante, se dirige especialmente hacia el pasado. Antoñete, Curro Vázquez, Curro Romero, Rafael de Paula y, de manera especial, José María Manzanares padre forman parte de sus referencias. «Soy de los que piensan que antes se toreaba mejor que ahora». Esa inclinación se refleja en su manera de entender el toreo, basada en la naturalidad, la expresión y el respeto a las formas clásicas. «No me gusta tampoco llamarlo artista, yo creo que es más bien clásico. Un toreo clásico y, sobre todo, de sentimiento y de pasión, poniendo toda la pureza y todo el arte que uno pueda». Su debut de luces llegó al final de la temporada, pero Diego Gil no lo interpreta como una oportunidad tardía. Había debutado de becerrista el año anterior y necesitaba acumular experiencia antes de dar el siguiente paso. Durante los últimos meses fue sumando festejos y creciendo delante de los animales, hasta encontrar el momento adecuado. «Yo creo que ha llegado cuando tenía que llegar y, a la vista está, que ha salido todo rodado». Aunque su decisión de ser torero llegó en la adolescencia, la afición estaba presente desde mucho antes. Con 20 años, Diego Gil lleva dos cursos en la escuela taurina, pero su relación con el mundo del toro viene de la infancia, marcada por la figura de su abuelo, que quiso ser novillero en la posguerra. Fue durante la celebración del Día de la Hispanidad de 2023 cuando tomó la decisión. «Yo salí de la plaza y dije: “Mamá, papá, yo quiero ser torero”». La respuesta tuvo que esperar: estaba cursando Bachillerato y sus padres preferían que terminase los estudios antes de incorporarse a la escuela. Una vez finalizada esa etapa, con buenos resultados académicos, encontró su oportunidad. «Empecé a querer ser torero de verdad con 16 años», cuenta. Desde entonces, ha intentado recuperar el tiempo con constancia, atención y ganas de aprender. «Me queda todo por hacer, me queda todo el camino», reconoce, consciente de que su debut es solo el comienzo de una carrera que exige paciencia y evolución continua. En su formación también ha tenido un papel destacado la ETCM José Cubero “Yiyo”.Si hay algo que considera determinante en su evolución es la labor de sus maestros. Gil atribuye a la escuela tanto las enseñanzas recibidas como las oportunidades que le han permitido ponerse delante de los animales. «Son el pilar de todo. Me han enseñado todo lo que sé y todas las oportunidades que he tenido de ponerme delante han sido gracias a ellos». La relación diaria va más allá del aprendizaje técnico. La convivencia frecuente ha consolidado un vínculo marcado por la admiración y el respeto hacia quienes conocen de primera mano las exigencias de la profesión. «El respeto y la admiración son la base de la relación que uno tiene con ellos». Con el debut de luces ya cumplido, Diego Gil mira a la próxima temporada con ilusión y sentido de la responsabilidad. El invierno será tiempo de preparación, de afianzar conceptos y de llegar en las mejores condiciones a una campaña completa como novillero sin picadores. «El objetivo no es otro que prepararme mucho, entrenar a conciencia y estar puesto para lo que viene, que seguro que es muy bonito».
Léo Pallatier presente en el festival taurino de Arzacq

El suroeste francés se prepara para vivir este sábado, 24 de octubre, una de las citas destacadas del calendario taurino otoñal. La localidad acogerá una nueva edición de la Journée des Tauromachies, una jornada que reunirá distintas expresiones de la tauromaquia francesa y española, con actividades desde primera hora de la mañana y un festival taurino como principal atractivo. El festival, previsto para las 16:30 horas, contará con la participación del novillero Léo Pallatier, que se enfrentará a erales de la ganadería de La Espera junto a Julio Martín. Ambos compartirán cartel con cinco matadores: Alberto Lamelas, Mathieu Guillon, conocido como El Monteño, Dorian Canton, Yon Lamothe y Solal, que lidiarán novillos-toros de los hermanos Jalabert. Léo Pallatier afronta la cita tras una intensa campaña en España donde ha dejado patente la madurez y el poso adquiridos durante el año. Un 2026 en el que además, ha alcanzado las semifinales del certamen “La Trilla de Oro”. La programación comenzará a las 10:00 horas con un espectáculo mixto, dedicado a las tauromaquias camarguesa y landesa. El público podrá disfrutar de vacas sin cuerda, cocardières y vacas a tienter, en una propuesta que refleja la diversidad de las tradiciones taurinas del sur de Francia.
José Huelves, ambición y confianza como principales argumentos

El novillero de la Escuela Taurina Fundación El Juli se ha proclamado vencedor del Certamen del Sureste, un triunfo que refuerza su confianza y le abre las puertas del Kilómetro Cero de la próxima temporada. Tras un año de aprendizaje, cambios y crecimiento personal, afronta el invierno con un objetivo claro: llegar preparado a una cita que ya tiene marcada en el calendario. «El Certamen del Sureste ha supuesto ganar mucha confianza en mí mismo, sentir una gran ilusión y poder cumplir un sueño». Una satisfacción que adquiere mayor valor si se tiene en cuenta la dificultad de un certamen en el que son muchos los aspirantes y cada participante dispone de una única oportunidad para demostrar sus condiciones. «No me gustaba torear entre medias del certamen, porque ya estaba con la incertidumbre de lo que iban a hacer los compañeros. Seguía cada tarde con muchos nervios». La clasificatoria de Huelves se celebró el 23 de agosto en Perales de Tajuña, ante novillos de José Escolar. Una cita que suponía un reto por las características de la ganadería, pero que terminó convirtiéndose en una experiencia especialmente positiva para el joven novillero. «Tuve la suerte de que me tocara un gran novillo, con el que pude disfrutar mucho y expresar lo que llevaba dentro. José Escolar es una ganadería exigente y tenía muchas ganas de ponerme a prueba». La final le permitió compartir cartel con Israel Guirado y Rubén Vara, dos novilleros con mayor rodaje y experiencia en el escalafón. Lejos de interpretar esa diferencia como una desventaja insalvable, Huelves encontró en ella un motivo más para exigirse. «Sentía mucha motivación por torear con ellos, sabiendo que estaban más rodados y que venían de estar muy bien». «Era consciente de que mis compañeros tenían más rodaje, pero eso no me quitaba ilusión ni confianza. Tenía muy claro que mis armas eran la ambición, las ganas y salir a por todas». Una declaración que resume la actitud con la que afrontó el certamen y que también define la manera en que entiende su evolución como novillero. La victoria del Sureste ha sido el punto culminante de una temporada que el novillero valora especialmente por todo lo que le ha aportado dentro y fuera de la plaza. «Mi temporada ha sido muy bonita porque ha sido un aprendizaje continuo. Empecé en mi pueblo con una novillada exigente que me sirvió para ponerme a prueba. Aunque las cosas no salieron como esperaba, aquella tarde supuso un punto de inflexión que me ayudó a crecer como torero». En ese proceso también ha tenido importancia su incorporación a la Escuela Taurina Fundación El Juli. La adaptación a un nuevo entorno podía generar ciertas dudas, pero el recibimiento de sus compañeros facilitó el camino. «Al principio llegaba con cierta incertidumbre porque era una etapa nueva para mí, pero gracias a mis amigos y compañeros me sentí muy acogido desde el primer momento». También valora el papel de Ignacio, director de la escuela y hermano de El Juli, por su presencia constante y sus consejos. «Siempre está ahí aconsejándonos» El premio principal del Certamen del Sureste, además del capote de paseo, es un puesto en el Kilómetro Cero de la próxima temporada. Para Huelves, este compromiso supone mucho más que la recompensa a una buena actuación: representa la posibilidad de preparar el invierno con una meta concreta.«Quería ganar el Sureste por el gran premio que para mí es torear el Kilómetro Cero», confiesa. La ilusión viene acompañada de responsabilidad, pero el novillero prefiere interpretar esa exigencia como un estímulo para trabajar más y mejor. «Es una gran responsabilidad, pero a la vez una motivación. Estar entrenando el invierno pensando en que ya hay una fecha hace que vayas con una mentalidad diferente a entrenar». El camino hasta el Kilómetro Cero no se construirá únicamente a partir de la ilusión. Huelves tiene claro que la preparación requiere constancia y un trabajo que abarque tanto el aspecto físico como el técnico y el mental. Los entrenamientos incluyen deporte, frontón y toreo de salón, una herramienta fundamental para corregir errores y asimilar conceptos. Su planteamiento pasa por conocer las dificultades que pueden aparecer y aprender a convivir con ellas sin caer en el pesimismo ni confiarse en exceso. «Creo que hay que estar preparado para cualquier situación, sabiendo que en esto no siempre salen las cosas como uno quiere. Hay que tener los pies en el suelo, pero sin perder nunca la ilusión ni la confianza en uno mismo». La historia de José Huelves está ligada a Valdaracete, un municipio madrileño con una arraigada tradición taurina. Allí creció rodeado del ambiente de los festejos populares y encontró desde muy pronto personas que confiaron en él. Aun así, convertir aquella afición infantil en un objetivo profesional no fue una decisión inmediata. Durante sus primeros años también imaginaba otros futuros, como el de militar o bombero. El cambio llegó después de acudir a Las Ventas acompañado por un amigo. Aquella visita le permitió descubrir una vocación que hasta entonces no había terminado de identificar. «Cuando vi la novillada dije: “Esto es lo mío”». A partir de ahí comenzó a acudir a El Batán, se acercó cada vez más al mundo del toro y empezó a entrenar con la intención de convertirse en torero. Hoy, después de cinco novilladas en una temporada que le ha permitido crecer y de una victoria que le abre una nueva puerta, su objetivo está definido. El invierno será tiempo de preparación, corrección y esfuerzo compartido con sus compañeros. El Kilómetro Cero aparece ya en el horizonte como la primera gran oportunidad para demostrar cuánto ha avanzado. Porque, como él mismo resume, sus mejores argumentos siguen siendo los mismos que le llevaron a la final: «Ambición, ganas e ir a por todas».
José Tomás Arias-Samper, finalista del I Certamen Internacional de Novilleros Rey Juan Carlos l

El novillero ecuatoriano Arias-Samper, ha sido uno de los tres finalistas del primer certamen en honor al rey emérito Juan Carlos I, celebrado el pasado 17 de octubre en Zamora. Junto al alumno de la escuela taurina CITAR- Anchuelo, destacaron el colombiano Cristian Restrepo y el francés Salvador Santoyo, quien finalmente se proclamó como el número uno del evento. Un torneo organizado por la Asociación Internacional de Tauromaquia, el Ayuntamiento de Navas del Rey y la ganadería Toros Villalpando, que nace como homenaje a S. M. el Rey don Juan Carlos por su prolongada vinculación con la Fiesta de los toros. Ocho participantes se midieron entre sí en esta competición en una jornada en la que el eje central fueron los tentaderos, y en la cual se jugaban su inclusión en la feria taurina de Navas del Rey, que era el premio. Finalmente, el francés Salvador Santoyo ha sido el afortunado de hacerse un hueco en la feria taurina de la localidad madrileña que tiene una especial implicación en la Fiesta de los toros.
Telemadrid da voz a las nuevas generaciones del toreo

Durante la temporada taurina 2026 Telemadrid ha televisado en directo y en abierto la feria de San Isidro y tres fechas de la de otoño, generando un elevado porcentaje de audiencia. El auge de la tauromaquia es un hecho que se remite a los datos: el lunes 12 de octubre hubo 91.000 espectadores, un 9,9% de share y 176.000 espectadores llegaron a conectarse en algún momento. Pero, eso no es todo porque el sábado 10 de octubre durante la gesta en la que Álvaro Serrano fue herido, tuvo 94.000 espectadores de media y un 10,9% de share y una audiencia acumulada de 195.000 personas. Estos datos, entre otros, impulsaron a la cadena madrileña a dedicar un espacio a la tauromaquia. Durante la entrega de los XXIV de los premios taurinos de telemadrid, el director general del ente, José Antonio Sánchez, fue el encargado de anunciar el canal dedicado a la afición taurina. A parte de cubrir festejos en directo, la dinámica de este medio es tener 24 horas de programación, en la que se sacarán archivos históricos sobre el mundo del toro, novedades… Se podrá volver a ver “Madrid, cantera taurina” el documental que hace un recorrido por la vocación, el esfuerzo y los valores que en pleno siglo XXI muchos jóvenes hacen suyos para adentrarse en una profesión singular: ser toreros. En este caso, contará con los testimonios de Álvaro Serrano y de Olga Casado, alumnos de ambas escuelas y triunfadores en Las Ventas. A ello, se le suma la visión de Héctor Gutiérrez, triunfador de la Copa Chenel 2026. En el reportaje completan una historia de sacrificios para llegar a ser figura del toreo gracias a la cantera taurina de Madrid.
Aitor Fernández: «Si Madrid me conoce un poco, puedo dar mucho más»

El novillero con caballos de Chinchón recuerda su reciente actuación en Las Ventas, en la que logró conectar con la afición madrileña pese a llegar con muy pocas oportunidades esta temporada. Con la mirada puesta en el tradicional festival de Chinchón, reivindica el valor del esfuerzo diario, la necesidad de torear más y la ilusión de seguir luchando por su profesión. «La verdad es que la valoración de la tarde en Madrid es muy positiva», reconoce, consciente de la importancia de haber respondido en una cita de semejante responsabilidad. «No iba con esa mochila de tener asumido que iba a torear. Yo creo que eso me vino muy bien». No era una tarde más, sino una oportunidad que había que aprovechar en unas circunstancias especialmente complicadas para quien lleva tiempo intentando abrirse camino con pocas novilladas. Aún así reconoce, que durante los meses de parón no ha dejado de entrenar. «Al fin y al cabo, la preparación es la misma, como si fueras a torear diariamente. Tú te preparas para torear todo el año». La diferencia está en que el entrenamiento no siempre encuentra continuidad en el ruedo. De hecho, el primer novillo que mató el sábado en Madrid era apenas el tercero de la temporada. «He toreado dos novilladas, pero de un novillo cada una». La respuesta del público madrileño fue uno de los aspectos que más le marcaron. «Es de las cosas más bonitas que uno puede sentir » .En Madrid, considera, no basta con cumplir. Hay que entregarse. «Madrid es Madrid y tienes que venir, aunque seas sobresaliente como venimos nosotros, a entregarte». «Son las únicas oportunidades que tenemos y yo las quería aprovechar». Si tuviera que quedarse con un instante concreto, no tendría dudas«Esa gente de Madrid poniéndose en pie y aplaudiendo. Eso queda dentro de mí y es de las cosas más bonitas que me ha pasado en mi carrera».«Creo que si Madrid me conoce un poco, puedo dar mucho más». La siguiente parada de Aitor Fernández es el festival taurino de Chinchón, una cita muy especial para el novillero por su vinculación con la localidad y por el respaldo que recibe de sus vecinos. «Estar en Chinchón delante de mi público y en un festival tan importante es un lujo», «Después de lo del pasado sábado en Madrid lo asumo con mayor responsabilidad. Dar motivos para ratificar lo que pasó en Madrid es un escenario perfecto y encima otra vez televisado». Su presencia en el festival no es nueva. Fernández participa en él desde 2015. «El cariño que te muestran directamente es tremendo y estoy agradecido de ello».«Este tipo de compromisos te dan esas ganas de pasar el invierno entrenando y luchando para poder torear mil veces más» La realidad profesional de Aitor Fernández obliga a compaginar la vocación taurina con otra actividad laboral. Años de novillero con caballos y pocas oportunidades le han llevado a organizar su día a día en torno al trabajo y los entrenamientos, sin renunciar a su objetivo de abrirse camino en el toreo.«Vivir del toro es muy difícil ahora en mi situación». «Cuando alguien quiere algo, todo tiene su sacrificio», afirma. Para él, la clave está en encontrar el tiempo y la motivación necesarios incluso en los días más exigentes. «Por muy difícil que sea, siempre sacas tiempo para compaginar una cosa con otra». Después del festival de Chinchón, el objetivo seguirá siendo el mismo: entrenar, mantenerse preparado y aprovechar cada compromiso que pueda surgir. Fernández evita, por ahora, hacer planes a largo plazo o marcarse metas concretas para la próxima temporada. Prefiere centrarse en el siguiente paso. «No quiero pensar en el año que viene todavía. Quiero centrarme en mañana, cuando pase mañana, seguir entrenando y no pensar en el futuro. Quiero vivir el presente, ir día por día y luchar por ello».
Aitor Fernández y Álvaro de Chinchón vuelven a componer la terna del festival más antiguo de la historia

Los novilleros naturales de la localidad madrileña de Chinchón, Aitor Fernández y Álvaro de Chinchón, realizarán un año más el paseíllo en el festival de Chinchón el próximo 17 de octubre junto a Paco Ureña, Fortes, Fernando Adrián, David Galván y el joven mexicano Emiliano Osornio. En la plaza mayor del municipio tendrá lugar el festival, considerado el más antiguo de la historia, en el que se llevará a cabo la 96º Edición. El cartel fue oficialmente presentado el pasado jueves en un acto celebrado en el Parador de Chinchón, en él se dio a conocer el repertorio de ganaderías a lidiarse que serán novillos de Victoriano del Río, El Pilar, Daniel Ruiz, La Cercada, Antonio Palla y José Vázquez. Los protagonistas que acudieron al acto fueron el alcalde de la localidad, Juan Antonio Vega, junto a los tres novilleros: Emiliano Osornio, Aitor Fernández y Álvaro de Chinchón. Todos ellos coincidieron en que el festejo es una marca de cultura, tradición, historia y valores.
Álvaro Serrano recibe el alta hospitalaria tras la grave cogida en Las Ventas

El novillero madrileño Álvaro Serrano, ha recibido el alta hospitalaria tras la cornada sufrida el pasado sábado 10 de octubre en su encerrona en Las Ventas. El Hospital Central de Fraternidad-Muprespa ha sido el encargado de mantener al novillero con picadores en atenta observación. Esta supervisión intensiva se es la consecuencia del informe clínico elaborado por el equipo de facultativos detalla la gravedad de la lesión inferida por el novillo de Conde de Mayalde. El astado le provocó una herida por asta de toro en la cara interna del muslo derecho, con una trayectoria ascendente de 20 centímetros que causó importantes destrozos en la masa muscular de los aductores e isquiotibiales. Debido a la magnitud de la cornada, los cirujanos de la plaza optaron por aumentar la trayectoria de la herida para realizar una minuciosa exploración y realizar posteriormente la limpieza quirúrgica, finalizando con un drenaje específico que sirve para favorecer la cicatrización de los tejidos dañados (Penrose). Actualmente, Álvaro Serrano se encuentra en su hogar manteniendo reposo con la gente de su entorno y con un objetivo claro: una correcta recuperación para volver a los ruedos la próxima temporada más fuerte que nunca.
Los coloquios toman el relevo de las novilladas

La temporada taurina entra en su recta final, pero la actividad alrededor del mundo del toro continúa. Con el calendario de festejos acercándose a su fin, los coloquios, encuentros culturales y jornadas formativas toman protagonismo para mantener el contacto con la afición y acercar la tauromaquia a las nuevas generaciones. Uno de los focos de esta actividad se encuentra en Chinchón, que esta semana celebra sus jornadas taurino-culturales con la participación de profesionales del sector. Dentro del programa se ha celebrado una tertulia con la Escuela de Tauromaquia de la Comunidad de Madrid José Cubero «Yiyo» como protagonista, que este año celebra su 50 aniversario. Su director, Fernando Robleño y algunos alumnos de la escuela participaron en un coloquio donde se repasó la historia y valores de la institución. La agenda continúa este viernes 16 de octubre en Madrid, con el coloquio «El mundo del toro en la juventud española», organizado por la Casa de Córdoba en Madrid con motivo de su Semana Cultural Taurina. El encuentro reunirá a tres jóvenes vinculados a la tauromaquia: el novillero Sergio Rollón, Pedro González, exalumno de la Escuela Taurina de Las Ventas, y Adrián Moreno, impulsor del podcast taurino Tendido 21.