viernes, octubre 2, 2026 18:19

Alberto escribano: «Para que haya toreros buenos tiene que haber ferias de novilladas donde puedan hacerse»

Preparar una feria como la de Arganda del Rey es un trabajo que comienza prácticamente cuando termina la edición anterior. De ello se encarga una comisión taurina que, según explica Alberto Escribano alcalde de la localidad, mantiene su funcionamiento al margen de los partidos políticos.

Si hay algo que destacar durante los días previos a la feria de este año, es el récord de abonados. La feria «no para de crecer» y este año ha alcanzado los 1.500 abonados, una cifra que contrasta con los alrededor de 500 que tenía hace seis o siete años. «Prácticamente la plaza está al completo abonada».

El crecimiento, considera, resulta especialmente significativo por tratarse de una feria de novilladas. « Es verdad que la corriente a favor de la tauromaquia, que está en toda España, ayuda. Eso es innegable, pero también es verdad que no es fácil que una feria compuesta íntegramente por novilladas cree la expectación que crea la de Arganda».

La intención es continuar en esa línea. Alberto espera que la feria vuelva a registrar los llenos de la pasada edición, cuando no quedaron entradas disponibles y se vendieron 1800 boletos cada día. «Eso era directamente inimaginable hace unos años».

El crecimiento de la afición plantea, sin embargo, una cuestión: la capacidad de la plaza. El recinto se está quedando pequeño, pero trasladarlo no entra en los planes. «La plaza ahora se está quedando pequeña pero la plaza va a seguir donde está, moverla no entra en los planes». Su ubicación, en plena Plaza de la Constitución, forma parte de la propia identidad de las fiestas y de la feria. Por eso considera que cambiarla supondría perder una parte esencial de la personalidad de Arganda. «Si se eliminara dejaríamos de ser Arganda y dejarían de ser las fiestas como son hoy».

Arganda se ha convertido también en una plaza de referencia para los novilleros. «Por suerte lo que se hace en Arganda tiene rédito y eso hace que quieran venir y que sea incluso complicado hacer una feria con 18 nombres porque evidentemente hay muchos más».

En ese sentido, cree que uno de los grandes triunfos de los últimos años ha sido cambiar la percepción que existía sobre la feria. «Antes plazas como Villaseca o Arganda quedaban relegadas un poco a la segunda fila de los novilleros y ahora, en cambio, se pelean por entrar en Arganda».

Otra de las novedades incorporadas a la feria en los últimos años ha sido la instauración de la «Vid de Plata», concebida como una vía para impulsar a los novilleros sin caballos. «Todos los certámenes importantes tenían su parte sin caballos y Arganda tampoco la tenía». Tras tres años, el certamen cuenta ya con un número importante de clasificatorias y clases prácticas.

La función de estos certámenes también tiene una dimensión formativa. Las oportunidades para los novilleros son actualmente limitadas y las ferias como Arganda permiten que puedan acumular festejos y experiencia. «Para que haya toreros buenos tiene que haber ferias de novilladas donde puedan hacerse esos novilleros». Alberto defiende así la importancia de mantener este tipo de ciclos y recuerda que las principales figuras de las últimas décadas pasaron por Arganda y por otras ferias de novilladas.

La filosofía de la feria no se limita a ofrecer oportunidades a los novilleros. El toro ocupa también un lugar central en la planificación y en la promoción.«Otra de las características consiste en darle el lugar que merece al toro y no ponerlo por debajo del novillero, sino darle el respeto y al final crear la feria en torno al toro».

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