viernes, octubre 2, 2026 19:02

entrevista

Alejandro Rubio afronta su debut con picadores el 15 de agosto en Chinchón

El novillero madrileño, formado en la Escuela Taurina José Cubero «Yiyo», se presenta en una plaza que conoce desde niño y en la que ya triunfó el año pasado «Mucha ilusión sobretodo», así resume Alejandro Rubio lo que sintió al conocer la fecha de su debut con picadores. El novillero madrileño reconoce que 2026 «no ha sido fácil» para él, pero con «fe, paciencia y constancia» ha llegado el momento que esperaba. Chinchón no es una plaza cualquiera para él: «Es una plaza con encanto en la que he ido desde que era niño y ya el año pasado tuve la oportunidad de poder torear y triunfar allí, y espero que el 15 pueda terminar de la misma manera». Formado durante ocho años en la Escuela Taurina José Cubero «Yiyo», Rubio asegura haber aprendido «mucho, tanto técnicamente en el toreo de salón y en los tentaderos, como de la historia del toreo en las teóricas» y, sobre todo, a «superarme día a día» en valores como el respeto, la constancia y el sacrificio. Sus triunfos recientes en certámenes como el Bolsín Sierra Oeste o el Certamen del Sureste no son, para él, lo único que le ha traído hasta aquí: «No solo esos certámenes, sino todo lo vivido, cada tentadero, cada novillada o cada entrenamiento es lo que me ha traído hasta aquí, cada pasito diario suma». De su nueva etapa espera que la afición vea «un novillero con ganas», que trate de «torear lo más reunido, largo y profundo posible» y que muestre «una evolución novillada a novillada». Sobre cómo ha cambiado su toreo en esta última etapa sin picadores, destaca que ha ido «consolidando mi manera de sentir el toreo» y acercándose en algunos momentos «al toreo que tengo en mente». El ritmo de entrenamiento no ha variado, aunque sí la motivación: «Como todo el año, he seguido mis entrenamientos con el mismo ritmo, pero sí es verdad que con más ganas o motivación por lo especial de esta cita para mí». Sobre a quién dedicará la tarde, prefiere no señalar a nadie en concreto: «Son muchas las personas que confían en mí y me lo demuestran diariamente». Si tuviera que definir el día con una sola frase, lo tiene claro: «Como una tarde de impacto». Y el objetivo para esta nueva etapa como novillero con picadores va más allá del 15 de agosto: «Poder crecer dentro de la profesión y llegar a pisar plazas importantes y poder triunfar en ellas para llegar a la alternativa con el ambiente suficiente».