lunes, julio 27, 2026 18:24

Jairo López es un joven de 22 años nacido en Jalisco, México. Desde muy temprana edad sintió una profunda devoción por el mundo del toro y, tras pasar un año en la Escuela Taurina de Guadalajara, comenzó a entrenar por su cuenta con la ayuda del matador Arturo de Alba. «Una vez debuté en mi tierra sin caballos, supe que era el momento de venir a España y continuar con mi carrera», afirma Jairo López con contundencia, sin detenerse demasiado en las dificultades que atravesó durante su adaptación a España. «Cuando tienes un sueño tan claro y una meta tan definida, las cosas no se hacen tan pesadas. Y más aún cuando al final del día haces lo que realmente te apasiona».

Hoy, Jairo debuta en la Plaza de Toros de Las Ventas y asegura que, aunque siente una gran responsabilidad sobre sus hombros, también se considera un auténtico privilegiado. «Vengo con toda la ilusión. Los mexicanos llevamos más de cuarenta años sin abrir la Puerta Grande de Madrid y, oye, me encantaría ser ese mexicano capaz de tocar el cielo de Madrid». Quienes asistan a la Monumental, asegura Jairo, verán a un torero entregado al máximo. «Tengo muchas ganas y mucha hambre de ser torero», afirma.

Esta temporada ya ha actuado en Collado Villalba, en una novillada en la que salió a hombros tras cortar tres orejas a un encierro de Victoriano del Río. Su trayectoria como novillero sin caballos es sólida. En 2024 toreó más de veinticuatro festejos entre España y Francia, todo ello bajo el amparo de la Escuela Taurina CITAR de Anchuelo, institución a la que reconoce estar profundamente agradecido. «La escuela del CITAR me ayudó a crecer a grandes pasos. Creo que, si no hubiera sido por esa escuela y por los valores que me inculcaron allí, no sería quien soy ahora», afirma López. De la escuela destaca especialmente el profesionalismo de su director, Pedro Alonso, y del maestro Luis Miguel Encabo.

Entre sus mayores referentes dentro del mundo del toro se encuentra Julián López «El Juli», un matador madrileño que, debido a su temprana edad, se forjó como novillero en México.

El joven novillero define su toreo a partir del gusto, la profundidad y la expresión, cualidades que deberá demostrar en las plazas durante una temporada cuyo objetivo final está ligado a doctorarse como matador de toros. «Me encantaría poder tomar la alternativa aquí, en Europa, pero eso ya dependerá de cómo se vayan dando las circunstancias».

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