viernes, octubre 23, 2026 23:55

Entrada: Óscar Ramos: «Es muy emotivo ver a tres generaciones unidas por el toro»

A escasas horas de que Quijorna vuelva a celebrar sus fiestas, el ambiente ya se respira en sus calles. El montaje de la plaza, el vallado del encierro y los preparativos anuncian que todo está listo para una nueva edición de unos festejos que, más allá del programa taurino, representan para muchos vecinos una tradición heredada de generación en generación.

Al frente de buena parte de ese trabajo está la Asociación Cultural Taurina de Quijorna, cuyo representante, Óscar Ramos, afronta estos días con una mezcla de nervios, ilusión y orgullo. Este año, además, el programa da un paso adelante con la incorporación de una novillada sin picadores, que se suma a la clase práctica que el municipio viene celebrando desde hace tres años.

«Ver un año más las calles de Quijorna con la plaza y el encierro montados y vivir la emoción de todo el mundo que ayuda a montar el encierro es increíble», reconoce Óscar, que cuenta ya las horas para que empiecen las fiestas. «Tenemos ya muchas ganas de que suene el primer cohete del sábado y disfrutar todos juntos de nuestra fiesta y nuestras tradiciones».

La edición de este año llega, además, con un aliciente especial: la incorporación de una novillada sin picadores a la programación. Un paso adelante para una localidad que ha trabajado por recuperar el toreo a pie y devolver a sus fiestas una parte de su identidad taurina. «Volver a ver toreros vestidos de luces en el pueblo es una emoción increíble. Llevamos tres años haciendo una clase práctica, pero esta novillada sin picadores es dar un paso más».

El objetivo es seguir creciendo, aunque sin perder de vista las posibilidades que tienen para organizar los festejos. Óscar reconoce que el esfuerzo necesario para sacar adelante cada edición obliga a ser realistas, aunque los sueños no faltan. «Creo que lo que hemos organizado este año puede ser el techo de nuestro trabajo, aunque reconozco que me encantaría hacer un encierro nocturno. Quién sabe el año que viene…».

Uno de los grandes atractivos de esta feria será la celebración de la final del certamen La Trilla de Oro, una iniciativa respaldada por la Comunidad de Madrid que permite acercar festejos taurinos a los municipios y ofrece a los jóvenes novilleros oportunidades para continuar su formación. Para la Asociación Taurina de Quijorna, apostar por la cantera ha sido una prioridad desde el principio. «Nosotros siempre hemos apoyado a la cantera y por eso hemos querido apostar por las clases prácticas y no solo por el festejo popular. Desde que nació el certamen nos pusimos a su disposición y, al ser el último pueblo que celebra sus fiestas, tenemos el honor de celebrar la final. Esperamos estar a la altura».

Pero si algo define el trabajo de la asociación es la implicación de los propios vecinos. El montaje del vallado del encierro es uno de los mejores ejemplos de cómo las fiestas se construyen con la colaboración de todos. Cada persona aporta el tiempo del que dispone y, durante estos días, las diferentes generaciones del pueblo se unen para que todo esté preparado.

«Yo me pido vacaciones para realizar el montaje toda esta semana, la gente mayor del pueblo que ya está jubilada está todo el día conmigo y la gente joven viene al salir de clase o de trabajar». Una imagen que resume el carácter colectivo de la iniciativa: «Es muy emotivo ver tres generaciones unidas para montar el encierro y que todo el pueblo pueda disfrutar de los toros».

Ese esfuerzo tiene una recompensa que va mucho más allá de ver los festejos desarrollarse con normalidad. «Para mí, recuperar una tradición que me enseñaron mi abuelo y mi padre, que ya no están, y saber que podré enseñársela a mis hijos gracias a mi trabajo y al de todos los voluntarios, no tiene precio».

Esa misma convicción fue la que llevó a trabajar por la recuperación de los festejos taurinos con muerte en 2023, después de 14 años sin celebrarse en Quijorna. «Un pueblo sin toros durante 14 años supone que ya hay una generación que no ha vivido esta tradición en sus fiestas».

La intención era devolver su espacio a las capeas, pero también recuperar el toreo a pie. En ese proceso fue fundamental la colaboración de la Escuela Taurina José Cubero «Yiyo» y de Miguel Martín. «Nos apoyaron desde el principio y nos ayudaron a hacer esa clase práctica que supuso el inicio de todo».

Con los últimos preparativos en marcha, Quijorna se dispone a vivir un fin de semana en el que confluyen la ilusión de los aficionados, el esfuerzo de los voluntarios y el compromiso de quienes han trabajado para recuperar sus festejos. 

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