viernes, octubre 2, 2026 19:02

Marco Peláez: «El toreo en mi ha sido siempre algo natural»

Marco Peláez apenas ha necesitado unas semanas para volver a vestirse de luces y aprovechar la oportunidad que llevaba meses esperando. El mexicano inició su temporada en España el pasado 8 de agosto en Pastrana y, desde entonces, ha podido torear en diferentes plazas de nuestro territorio. Una puesta en marcha corta, pero intensa, que el propio novillero resume con satisfacción: «La temporada ha sido muy bonita. La verdad es que he podido torear en Colmenar, en Hoyo de Manzanares, las clasificatorias del Camino hacia Las Ventas y triunfando casi en todas y dejando una marca muy bonita de mi concepto y de la entrega que tengo cada tarde».

Ahora, el calendario le vuelve a poner fechas por delante. La primera será el 23 de septiembre, cuando actúe en Algemesí, mientras que el 2 de octubre afrontará la última clasificatoria del Camino hacia Las Ventas. «Con la ilusión al máximo de poder estar en la final», asegura.

La espera hasta volver a vestirse de luces no ha sido sencilla. «Ha sido casi un año esperar porque el año pasado por una lesión también me quedé sin torear». Durante ese tiempo, sin embargo, mantuvo la preparación en el campo y aprovechó los días de entrenamiento: « Lo he llevado con mucha ilusión y ahora que he empezado a torear lo estoy aprovechando todo».

Marco Peláez llegó a España en 2023, cuando tenía 15 años, de la mano del maestro Carlos Aragón Cancela, director de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo. La oportunidad surgió después de un tentadero en México y gracias a las personas que le apoyaban allí. «Pude conocerlo y me ha abierto las puertas de su casa, de su ganadería, ha confiado muchísimo en mí».

Los primeros años no fueron sencillos, pero la confianza se mantuvo. «A pesar de que los años anteriores las cosas no se me estaban dando por diferentes razones, el maestro siguió confiando en mí. Y ahora creo que lo estoy aprovechando mucho mejor y las cosas van mejor».

Dar el paso de México a España era algo que tenía decidido. Había visto el camino seguido por toreros como Fonseca y por otros que habían triunfado en México o habían llegado a España para hacer temporada. El nivel de exigencia, el compromiso de cada tarde y la competencia fueron algunos de los motivos que reforzaron aquella decisión.

La figura de Carlos Aragón Cancela ocupa un lugar importante en su trayectoria. Peláez habla de él no solo como maestro, sino también como persona. «Para mí es un grandioso maestro y una grandiosa persona». Extiende también ese reconocimiento a su familia. «No hace falta mucho decir con los toreros que ha forjado y los resultados que ha dado en la escuela. Está de más describirlo como maestro».

Peláez vive actualmente en la finca de Carlos Aragón Cancela, algo que le permite dedicar su día a día a la preparación. «Puedo dedicar mi día 100% a estar concentrado, a entrenar», explica. También participa en las labores de campo cuando puede. Su rutina pasa por aprovechar cada jornada: «Nuestro día a día es entrenar, aprovechar todos los días al máximo y ponernos a punto para lo que venga».

Su vínculo con el toreo comenzó mucho antes de plantearse una carrera profesional. La afición llegó a través de su padre, que fue novillero. Marco recuerda las fotografías de su padre vestido de luces y las primeras veces que acudió a una plaza.

«Cuando tenía 5 o 6 años recuerdo ir a las plazas de toros y ver a los toreros con el vestido de luces y la verdad es que no fue como una decisión. Fue algo natural que yo siempre dije que quería ser torero».

«Siempre mi toreo me ha salido muy natural. Siento que soy un torero muy clásico, de hacer las cosas de siempre». A esa manera de entender el toreo une una entrega que considera fundamental: «También me gusta poner toda la entrega que tengo cada día porque me hace sentirme vivo».

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