viernes, octubre 2, 2026 19:03

Leo Pallatier: «El toreo es la forma más extraordinaria del arte»

Con un padre pintor. Nacido en Mont-de-Marsan y criado en Sevilla. La infancia de Leo Pallatier ha transcurrido entre capotes y pinceles, lienzos y muletas. Con este origen, su historia tenía un final escrito desde pequeño…siempre rodeado de arte, fue el destino, el que tras ver a Pablo Aguado salir a hombros por la Puerta del Príncipe, marcó el rumbo de un joven con una vocación quizás tardía, pero en la que confluyen el arte y la lucha.

Leo Pallatier ha comenzado el mes de septiembre con buenas sensaciones después de triunfar en los dos festejos que ha toreado. Dos actuaciones en las que los trofeos obtenidos le han permitido mostrar una evolución que, según explica, viene desarrollando durante toda la temporada. «Es verdad que en estas primeras fechas de septiembre ha salido todo más rotundo y es un gusto». El broche de oro a este inicio de mes lo ha puesto la noticia de su clasificación para la siguiente fase de la “Trilla de Oro”.

Los certámenes tienen precisamente un peso importante dentro tanto de la temporada de Leo como en la de cualquiera de sus compañeros. Leo considera que este tipo de “competiciones” permiten acumular festejos.«En un certamen las oportunidades son todavía más importantes porque sabes que hay algo en juego y que hay que ir a ganar para pasar a la siguiente fase»

Leo Pallatier no quiere definirse bajo una única forma de entender el toreo. Aunque reconoce su inclinación hacia una concepción más artística, rechaza encerrarse en una etiqueta. «No me gusta encerrarme en un concepto ni artista ni de valor ni nada. Estoy sin caballos, estoy aprendiendo, entonces no me quiero encerrar ni decir lo que soy. Que cada uno piense lo que quiera».

En su etapa sin picadores, reconoce además la importancia de las orejas y, especialmente, de la espada. Es una faceta que asegura que siempre le ha costado, aunque últimamente está trabajando para mejorarla. «Estoy cambiando la técnica y estoy consiguiendo matar los novillos», explica. Una evolución que también le está aportando confianza para rematar sus actuaciones. «Da una confianza impresionante a la hora de redondear las tardes y de conseguir lo que quieres».

Entre sus referencias aparecen grandes nombres de la tauromaquia como Julio Robles, Manzanares y Rafael de Paula. Pero hay un nombre que ocupa un lugar diferente en su historia: Pablo Aguado.

«Yo he querido ser torero gracias a Pablo Aguado». Todo comenzó después de aquella tarde en Sevilla en la que el sevillano cortó cuatro orejas y salió por la Puerta del Príncipe. Hasta entonces, era un apasionado del toreo, pero no había decidido que quería dedicarse a ello de manera profesional. Aquella actuación supuso una auténtica revolución para él y le dio un nuevo sentido a su vida. «Me puse a soñar y dije: por esto es por lo que  me quiero levantar todas las mañanas a entrenar y conseguir… ese sueño de abrir la Puerta del Príncipe en Sevilla y vivir una tarde tan rotunda como la tuvo él «. Sin embargo, su búsqueda no se limita a la estética. «A mí lo que realmente me mueve es torear despacio e intentar pasármelo los novillos lo más cerca posible».

Su llegada a la Escuela Taurina de la Comunidad de Madrid José Cubero “Yiyo”, supuso el inicio de una nueva etapa marcada por la dedicación, la entrega y la exigencia. Para el novillero, precisamente la exigencia es uno de los aspectos que mejor define la formación que recibe. «Aunque tengas una tarde buena, siempre te van a apretar más y más y más y van a probar tus límites». 

A la hora de explicar qué significa para él el toreo, lo relaciona directamente con la emoción y con el riesgo que asume quien se pone delante del animal. Y es precisamente esa unión entre arte y riesgo lo que, para él, convierte al toreo en algo diferente. «El toreo es para mí la forma más extraordinaria del arte porque es un hombre jugándose la vida»..

Su reflexión termina situando al toreo más allá de la representación artística. «El arte muchas veces decimos que es una imitación de la realidad, pero el toreo es la realidad porque ahí está la muerte y ahí está la vida».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *