Rafael de la Cueva: “No quiero ser una promesa, quiero ser una realidad”

El nombre de Rafael de la Cueva continúa ganando protagonismo en el escalafón novilleril. Semifinalista del Circuito de Novilladas de Madrid y considerado uno de los jóvenes valores con mayor proyección, el novillero afronta una temporada clave en su carrera, convencido de que ha llegado el momento de convertir años de preparación en resultados Para Rafael de la Cueva, el toreo no es únicamente una profesión, sino una forma de entender la vida. Se define como “un novillero con hambre, con personalidad y con una convicción absoluta de que puede hacerse un sitio en esta profesión”. El madrileño considera que se encuentra en una etapa decisiva de su trayectoria. “Estoy en el momento de demostrar”, afirma con rotundidad. Tras años de aprendizaje y formación, entiende que ahora es el momento de asumir responsabilidades y aprovechar cada oportunidad que se presente. “No quiero ser una promesa, quiero ser una realidad”, subraya. Uno de los retos más importantes de su temporada es el Circuito de Novilladas de Madrid, certamen en el que ha logrado clasificarse para las semifinales. Rafael de la Cueva reconoce la importancia de este tipo de competiciones para el futuro de los jóvenes toreros y afronta la semifinal del próximo 21 de junio con la máxima determinación. “No voy a salir a cumplir ni a participar. Voy a salir a jugarme el puesto y a demostrar que merezco estar en la final”, asegura. Aunque muestra respeto hacia sus compañeros, deja claro que en la plaza cada novillero lucha por su propio sueño y que él está dispuesto a apostar fuerte por el suyo. Precisamente, el novillero destaca el papel fundamental que desempeñan estos certámenes en la tauromaquia actual. A su juicio, “muchas veces se habla del futuro de la tauromaquia, pero el futuro necesita oportunidades donde poder expresarse”. Considera que iniciativas como el Circuito permiten a los aficionados descubrir nuevos nombres y ofrecen a los novilleros la posibilidad de ganarse un sitio en el escalafón delante del toro, “que es donde se ganan de verdad las cosas”. Rafael de la Cueva observa con optimismo el momento que atraviesa la cantera taurina. El creciente número de alumnos en las escuelas taurinas y los recientes triunfos de los novilleros en plazas de máxima exigencia son, para él, una muestra evidente de la buena salud del escalafón menor. “Creo que hay una generación muy fuerte y con mucha ambición”, explica. En su opinión, lo sucedido recientemente en Las Ventas, 3 puertas grandes de tres novilleros, demuestra que existe nivel, competencia y una clara voluntad de protagonizar una nueva etapa dentro de la tauromaquia. Con respecto a sus objetivos para la presente campaña, Rafael de la Cueva no esconde sus aspiraciones. Desea que esta sea la temporada en la que su nombre empiece a sonar con fuerza entre aficionados y profesionales. “Quiero dar pasos importantes, triunfar en plazas de responsabilidad y salir de cada tarde con la sensación de haber dejado huella”, afirma. Su ambición va más allá de sumar actuaciones, pues insiste en que no se conforma con estar presente. “Quiero destacar, quiero competir con los mejores y quiero que cuando termine la temporada mi nombre haya avanzado varios escalones dentro del escalafón”. En cuanto a su concepto del toreo, Rafael de la Cueva concede una enorme importancia a la capacidad de emocionar al público. “Creo que el público puede olvidar una faena, pero nunca olvida lo que le hace sentir”, reflexiona. Por ello, busca expresarse con verdad, personalidad y entrega absoluta en cada actuación. Aunque reconoce la admiración que siente por las grandes figuras que han marcado distintas épocas de la historia del toreo, insiste en que su objetivo no es imitar a nadie. “El toreo necesita personalidades propias y yo trabajo cada día para construir la mía”, sostiene. Para quienes todavía no han tenido la oportunidad de verle actuar, Rafael de la Cueva lanza un mensaje claro. Asegura que encontrarán a “un torero que sale a jugarse el futuro cada tarde y que entiende que la única manera de abrirse camino es entregándose por completo”. No entra en comparaciones con otros compañeros, pero sí tiene claro qué ofrece al aficionado: “No sé si soy mejor o peor que nadie, pero sí sé que nadie me va a ganar en ilusión, en compromiso y en ganas de llegar”. Verdad, ambición y entrega son las señas de identidad que Rafael de la Cueva quiere proyectar en cada paseíllo. Con la semifinal del Circuito de Madrid en el horizonte y una temporada cargada de expectativas, el novillero afronta los próximos meses convencido de que está ante una oportunidad decisiva para seguir escalando posiciones y acercarse a la meta con la que sueña desde niño.
Álvaro Serrano, novillero triunfador de la Feria de San Isidro 2026

La Feria de San Isidro 2026 ya tiene nombre propio en el escalafón novilleril: Álvaro Serrano. El joven madrileño ha sido reconocido como el gran triunfador entre los novilleros del ciclo isidril tras una actuación que dejó una de las imágenes más destacadas de la feria, culminada con su salida por la Puerta Grande de Las Ventas Álvaro Serrano se ganó el reconocimiento de la afición madrileña el pasado 12 de mayo, durante la primera novillada del abono de San Isidro, cuando cortó una oreja a cada uno de sus novillos de Montealto. Su actuación estuvo marcada por la entrega, el valor y una firme determinación de triunfo que le permitió abrir la Puerta Grande de la plaza más exigente del mundo. Aquella tarde, ante más de 20.000 espectadores, dejó patente que es una de las grandes esperanzas del toreo actual. La temporada de Álvaro Serrano ya venía apuntando alto. Su progresión en los certámenes de promoción y sus importantes actuaciones en Madrid habían despertado el interés de aficionados y profesionales. Diversos medios especializados destacaron que su triunfo en San Isidro confirmaba el potencial que venía mostrando desde temporadas anteriores. El reconocimiento como novillero triunfador de San Isidro llega además después de una nueva muestra de compromiso en los ruedos. Ayer, en Captieux (Francia), ante novillos de Gallon, Álvaro Serrano volvió a dejar constancia de las señas de identidad que han marcado su concepto. El madrileño no tuvo suerte ni con el lote ni con los aceros, circunstancias que le impidieron obtener un resultado estadístico acorde a su esfuerzo. Fue silenciado tras aviso en su primer novillo y escuchó palmas en el segundo. Sin embargo, volvió a mostrarse como acostumbra: en novillero, entregado, firme y valiente durante toda la tarde. Más allá del balance numérico, volvió a evidenciar una actitud de máxima disposición, buscando siempre el triunfo pese a las dificultades que planteó el encierro y a la falta de acierto con la espada. Una actuación que refuerza la línea de crecimiento que le ha llevado a convertirse en uno de los nombres propios de la temporada. Con la Puerta Grande de Las Ventas en el bolsillo y el reconocimiento como novillero triunfador de la Feria de San Isidro 2026, Álvaro Serrano continúa consolidando una trayectoria que invita a pensar en metas mayores. Su concepto basado en la entrega, el valor y la ambición sigue encontrando eco entre los aficionados, que ven en él a uno de los novilleros con más proyección del panorama taurino actual.
Sergio Rollón: “Quiero quitarme esa espinita y que me conozcan por mi forma de torear”

El nombre de Sergio Rollón vuelve a sonar con fuerza en el Circuito de Novilladas de la Comunidad de Madrid. Apenas un año después de sufrir una gravísima cornada en la final del certamen, el novillero madrileño afronta la nueva temporada con la ilusión renovada y convencido de que el trabajo realizado durante los meses de recuperación le ha permitido crecer tanto personal como profesionalmente El alumno de la Escuela Taurina Fundación El Juli regresa al escenario donde todo cambió, decidido a dejar atrás el recuerdo del percance y a seguir abriéndose camino en el escalafón. Rollón asegura encontrarse en uno de los momentos más importantes de su corta carrera. “Cada día voy progresando y cogiendo más sitio delante de la cara de los animales”, explica, satisfecho con la evolución que viene experimentando desde su reaparición. Una situación que le hace afrontar la temporada con optimismo y muchas expectativas. “Me encuentro muy feliz e ilusionado por volver este año a los ruedos y por ver qué pasa”, añade. El camino hasta este regreso no ha sido sencillo. Más allá de la recuperación física, el novillero reconoce que la batalla más complicada se libró en el terreno psicológico. “Lo más difícil fue tener paciencia. Saber que tenía que estar mucho tiempo alejado de los ruedos y de entrenar duele mucho mentalmente. Ver que no eres capaz de hacer ciertas cosas también duele”, recuerda. Gestionar los tiempos de recuperación y controlar las ganas de volver cuanto antes se convirtió en una prueba tan exigente como cualquier tarde delante de un toro. Precisamente por ello, el Circuito de Madrid tiene para él un significado especial. Fue en este certamen donde sufrió la cornada que estuvo a punto de costarle la vida y donde ahora busca una especie de revancha personal. “Quiero quitarme esa espinita y poder alzarme como triunfador, que es lo que queremos todos los que participamos”, afirma. Además, considera que el campeonato supone una oportunidad ideal para mostrar su concepto del toreo ante los aficionados. “Quiero que me conozcan por mi forma de torear y por mis ganas de querer ser torero”. El joven novillero destaca también la importancia que tienen estos circuitos para quienes están comenzando su carrera profesional. Según explica, el formato de varias rondas permite acumular experiencia y mantenerse en activo. “Si te vas clasificando, te permite seguir toreando y demostrar lo que quieres ser. Eso ayuda a que la gente te vaya conociendo y te abra puertas en otras plazas”, señala. Preguntado por el futuro de la tauromaquia, Rollón defiende la necesidad de que sigan apareciendo jóvenes con ambición para garantizar el relevo generacional. “Como ocurre en cualquier profesión, si no hay gente joven con ganas de ocupar el puesto de los maestros, esa profesión se perdería. Nosotros, los novilleros, tenemos que seguir manteniendo esta tradición tan bonita”, sostiene. En cuanto al nivel actual del escalafón novilleril, el madrileño no duda en destacar la gran preparación de sus compañeros. “Hay gente con muchísimas condiciones para funcionar y mandar en un futuro. Existe mucha competencia y todos tenemos muchas ganas de comernos el mundo”, asegura. Sobre las dificultades para abrirse paso en los carteles, Rollón prefiere no buscar excusas. Entiende que las empresas apuesten por los nombres que más interés despiertan entre los aficionados y considera que la responsabilidad recae principalmente en los propios toreros. “Los empresarios quieren llenar las plazas y eso se hace poniendo a los mejores del momento. Nosotros lo que tenemos que hacer es aprovechar cada oportunidad y no dejarnos nada para llegar a ser esos mejores”. Como no podía ser de otra manera, Las Ventas aparece entre sus grandes metas. Sin embargo, el novillero no quiere precipitarse. “Con Madrid soñamos todos. No sé si el objetivo es para esta temporada o para más adelante, pero sé que llegará si Dios quiere. Lo importante es hacer lo que está en mi mano y tener paciencia, porque a Madrid hay que llegar muy preparado”. De cara al final de la temporada, Rollón se marca objetivos ambiciosos, aunque sin perder de vista la esencia del toreo. “Me gustaría ser uno de los novilleros punteros, haber puntuado mucho y que la gente me tenga muy en cuenta”, reconoce. Pero, por encima de los números y los resultados, pone el foco en las sensaciones. “Lo que más deseo es disfrutar y hacer disfrutar, sentir el toreo, algo que no siempre se consigue”. Cuando piensa en cómo le gustaría ser recordado por los aficionados, la respuesta es clara. “Me encantaría que me recordaran como un novillero con ganas, con buen concepto y por haber brindado muchas faenas muy buenas”. Tras superar uno de los momentos más duros que puede atravesar un torero, Sergio Rollón vuelve a mirar al futuro con la misma ilusión que le llevó a ponerse delante de una becerra por primera vez. Ahora, con más experiencia y la lección aprendida, el novillero madrileño busca que su nombre vuelva a sonar por sus triunfos en la plaza y no por el recuerdo de una cornada que marcó su carrera.
Álvaro Serrano: «Pasé de ser un desconocido a estar en la boca del aficionado»

La trayectoria de Álvaro Serrano ha experimentado una notable transformación en los últimos años. El novillero con picadores madrileño se ha consolidado como uno de los nombres emergentes del escalafón gracias a una evolución constante y a oportunidades que han marcado un antes y un después en su carrera Entre ellas destaca su paso por el Circuito de Novilladas de la Comunidad de Madrid, una experiencia que el propio torero considera fundamental en su crecimiento profesional. «Gracias al Circuito tuve la suerte de darme a conocer y estar en boca del aficionado», asegura Serrano. El certamen le permitió hacer el paseíllo en 25 ocasiones, una cifra que considera decisiva para cualquier novillero. «Torear ese número de novilladas es muy importante para rodarse y prepararse al máximo», explica. Aquella oportunidad supuso un impulso definitivo para su carrera, hasta el punto de que reconoce haber pasado «de ser un desconocido a estar en la boca del aficionado». El progreso vivido desde entonces no se limita únicamente a la repercusión mediática. El novillero destaca una evolución integral en su concepto y en sus capacidades. «Pienso que mi evolución ha sido en todos los aspectos: técnica, capacidad, valor… Ha sido un cambio muy grande desde aquel día hasta hoy», afirma. Detrás de ese crecimiento se encuentra también el papel desempeñado por la Escuela Taurina de Navas del Rey, donde comenzó su formación. Serrano recuerda que llegó «sin saber lo que era un capote» y subraya la importancia de los maestros que contribuyeron a su aprendizaje. Entre todos ellos destaca especialmente la figura de Alberto Aguilar. «Siempre hemos tenido una relación especial y es la persona a la que sigo vinculado y con la que entreno a diario», señala. A la hora de seguir perfeccionando su tauromaquia, Serrano mantiene una actitud abierta al aprendizaje. «Me suelo fijar en todos los toreros e intento analizar las faenas para coger cosas que me puedan valer», comenta. Entre sus referentes menciona a Morante de la Puebla, Antoñete y Roca Rey, aunque insiste en la importancia de aprender de todos aquellos que puedan aportar aspectos beneficiosos a su concepto. En una carrera todavía en construcción, el novillero evita destacar una actuación concreta por encima de las demás. «Todas las tardes han sido importantes para mí», afirma, reflejando la importancia que concede a cada compromiso en su formación como torero. Uno de los momentos más significativos de su trayectoria llegó con su salida a hombros en la Plaza de Las Ventas. Un sueño que logró cumplir, aunque sin perder la perspectiva. «Salir a hombros de Madrid es un sueño hecho realidad, pero con el pasado no se vive», asegura. Para Serrano, aquel éxito debe servir únicamente como estímulo para continuar avanzando. «Solo queda día tras día seguir demostrando lo que quiero llegar a ser». Con esa misma filosofía afronta los retos venideros. El novillero asegura mantener la misma mentalidad con la que compareció en Madrid: «La conciencia tranquila de que el trabajo lo llevo hecho». A partir de ahí, considera fundamental disfrutar de la profesión elegida. «Cuando salga el toro hay que disfrutar y ser feliz de hacer lo que realmente queremos». Si tuviera que definirse en tres palabras, Álvaro Serrano lo tiene claro: «capacidad, pureza y verdad». Tres conceptos que pretende convertir en las señas de identidad de una carrera cuyo objetivo final también tiene perfectamente marcado. «Me gustaría verme de figura del toreo, que es por lo que realmente me preparo y entreno», concluye. Un camino en el que sigue teniendo como espejos a dos de las máximas figuras del panorama actual, pero siempre formando un nuevo torero llamado Álvaro Serrano.
Los novilleros madrileños afrontan un intenso fin de semana en España y Francia

La actividad taurina continúa este fin de semana con la presencia de varios novilleros vinculados a la Comunidad de Madrid en diferentes compromisos dentro y fuera de nuestras fronteras Además, ganaderías madrileñas también estarán representadas en los festejos programados para el domingo 7 de junio. En Francia, la localidad de Captieux acogerá una novillada con picadores en la que hará el paseíllo el mexicano Emiliano Osornio, junto a Álvaro Serrano y Clovis, para enfrentarse a un encierro de la ganadería de Gallón. Por su parte, en España, la ciudad de Palencia celebrará una clase práctica con una destacada presencia de alumnos de escuelas taurinas. Entre los participantes se encuentran Guillermo Martín, representante de la Escuela Taurina José Cubero “Yiyo”, y Martín Filipe, de la Escuela Taurina de Moita. Completarán el cartel Guillermo Herrero, Javier Caldito y el triunfador del Certamen Villa de Ampudia, Juan Morales, de la Escuela Taurina José Cubero «Yiyo». Los novillos que se lidiarán en esta clase práctica pertenecerán a la ganadería madrileña Cerro Longo, que también tendrá así protagonismo en una jornada que servirá para seguir mostrando la evolución y el talento de los jóvenes valores del toreo. Una nueva cita para comprobar el buen momento que atraviesan los novilleros y escuelas taurinas, con representación madrileña tanto en los ruedos españoles como en los franceses.
Collado Villalba apuesta por el futuro con una novillada de máximo interés

El municipio madrileño ya ha dado a conocer los carteles de sus festejos taurinos en honor a San Antonio de Padua 2026, una programación en la que destaca especialmente la novillada con picadores anunciada para el sábado 13 de junio El festejo comenzará a las 19:00 de la tarde y contará con la lidia de cuatro novillos de la ganadería de Victoriano del Río, hierro de reconocido prestigio y habitual en las grandes ferias, para los novilleros Jairo López y Samuel Castrejón. Además, actuará como sobresaliente Mario Montes. La presencia de reses de Victoriano del Río supone un importante aliciente para los aficionados, ya que se trata de una ganadería que mantiene un elevado nivel de exigencia y que permitirá medir las capacidades de dos toreros que buscan abrirse camino en el escalafón novilleril. «Cantaor» de esta ganadería, obtuvo el reconocimiento de la vuelta al ruedo en la Plaza de Toros de Las Ventas durante esta feria de San Isidro. Jairo López afrontará la cita de Collado Villalba tras una destacada trayectoria en categorías de promoción. Alumno de la Escuela Taurina CITAR-Anchuelo, el novillero mexicano fue uno de los nombres seleccionados para el Circuito de Madrid 2025 después de una campaña en la que sumó 16 festejos, cortó 24 orejas, un rabo y logró un indulto. Además, ha sido triunfador de certámenes como Guadalajara Busca Torero, La Torre de Esteban Hambrán o el prestigioso Jamón de Bayona en Francia, consolidándose como una de las jóvenes promesas con mayor proyección. Samuel Castrejón, formado en la Escuela Taurina José Cubero «Yiyo» de Madrid, llega avalado por importantes triunfos en los certámenes de promoción de la Comunidad de Madrid. Entre sus éxitos más destacados figura la conquista del certamen Kilómetro Cero y su condición de triunfador de Camino hacia Las Ventas, donde dejó patente su concepto templado y su capacidad para conectar con los tendidos. Su evolución en las últimas temporadas, junto al triunfo en la Valdemorillo, le ha situado entre los novilleros madrileños con mayor proyección dentro del escalafón. La organización vuelve a demostrar su compromiso con el futuro de la fiesta apostando por los novilleros en una plaza de gran tradición taurina dentro de la Comunidad de Madrid. En un momento en el que las oportunidades para los jóvenes toreros resultan fundamentales para su formación y proyección profesional, la celebración de festejos como este adquiere una relevancia especial. Collado Villalba se suma así a las plazas que continúan respaldando el desarrollo de nuevos talentos, ofreciendo escenarios donde los novilleros pueden acumular experiencia, mostrar su evolución y ganarse un puesto en las principales ferias del país. La novillada del 13 de junio representa una oportunidad importante tanto para los actuantes como para una afición madrileña que siempre ha demostrado sensibilidad y apoyo hacia las nuevas generaciones. La jornada del sábado arrancará a las 9:00 horas con un encierro protagonizado por los mismos novillos que serán lidiados por la tarde, seguido de una suelta de dos vacas. El ciclo continuará el domingo 14 de junio con un nuevo encierro matinal y una clase práctica en la que participarán Luis Izaguirre, Juan Cánovas, Guillermo Velasco y Diego Gil, con novillos de Los Cerezos. De esta manera, Collado Villalba configura un fin de semana taurino en el que la juventud y la promoción de nuevos valores ocupan un lugar protagonista, consolidando una línea de trabajo que contribuye al fortalecimiento de la base de la tauromaquia madrileña y nacional.
Rubén Vara: «Los novilleros somos el futuro de la fiesta»

El novillero sin picadores Rubén Vara continúa abriéndose paso en el escalafón menor con paso firme y presencia en numerosos certámenes taurinos, donde está dejando una imagen de entrega, ambición y madurez impropia de su edad. Tras su destacado paso por la Trilla de Oro en Villamanta, el joven torero habla de la responsabilidad de las oportunidades, del peso de los momentos difíciles y del apoyo fundamental de su familia en un camino tan exigente como el del toreo “La Trilla de Oro en Villamanta fueron dos días muy intensos y muy importantes para mí. La gente se volcó conmigo desde el primer día, desde que salí y fue muy emocionante”, asegura Rubén Vara al recordar una de las citas más señaladas de su temporada. Un certamen que, además de darle visibilidad, reforzó su confianza y conexión con el público. El novillero atraviesa un momento de gran actividad, anunciado en diferentes certámenes y ciclos para jóvenes promesas. Una situación que afronta con ilusión, pero también con responsabilidad. “Estar en tantos certámenes supone mucha responsabilidad, ya que están contando conmigo. Creo que no hay que bajar la guardia y seguir dando motivos para estar aquí”, afirma. Como cualquier profesional taurino, el camino también está marcado por las dificultades. Rubén reconoce que hay momentos complicados en los que mantener la motivación resulta fundamental. “Siempre que se me viene un momento duro o alguna situación difícil recuerdo por qué elegí este camino, intento buscar la ilusión que me trajo hasta aquí”, explica. En ese proceso, la figura de su padre ocupa un papel esencial. Compartir profesión hace que los consejos tengan un valor especial, especialmente viniendo de alguien que ya conoce las dificultades del oficio. “Me ayuda mucho también mi padre y sus consejos. Él ha tenido momentos muy duros en su carrera profesional y gracias a él todo se me hace menos”, comenta el joven novillero. Aunque admite que no siempre coinciden en todo, Rubén tiene claro cuánto le debe. “Recibo todos los consejos posibles todos los días. Mi padre y yo nos peleamos mucho y no nos entendemos muchas veces, pero estoy donde estoy en parte gracias a él y a la gente que me apoya”. En la plaza, Rubén tiene claro qué quiere transmitir cada tarde. Más allá del triunfo inmediato, busca emocionar desde la verdad de su concepto. “Busco sobre todo el torear, también emocionar a la gente y que vean un chaval con ganas, pero sobre todo el torear y que vean que sé torear. Busco hacer las cosas bien sobre todo”, señala. Antes de cada compromiso, por su cabeza pasan pensamientos de todo tipo. El miedo al fracaso o a una cogida convive con la ilusión de alcanzar el triunfo. “A mí se me pasan muchísimas cosas tanto buenas como malas: fracaso, que te coja un novillo… pero son cosas normales y trato de no pensarlo, aunque al final siempre está ahí ese pensamiento. Y luego se me pasan cosas buenas y bonitas como es el triunfo y creo que hay que intentar pensar siempre en eso y salir con esa mentalidad”. Pese a su juventud, Rubén Vara muestra una visión madura sobre el futuro de la tauromaquia y el papel de quienes empiezan. “Los novilleros somos el futuro de la fiesta y todos estos certámenes y escuelas taurinas son fundamentales para los que empezamos, y que todo es posible con esfuerzo”, reivindica. Con la mirada puesta en el futuro, el novillero no olvida sus orígenes ni al niño que soñó con vestirse de luces. “Me gustaría que recordasen a ese chaval que desde el principio quiso ser torero. Si algún día llego a serlo, al Rubén Vara de niño le diría que no se olvide de dónde viene y solo me quedaría agradecer a toda la gente que ha estado y estará en mi camino”.
Los jóvenes impulsan el crecimiento de las novilladas en Madrid

San Isidro registra una destacada presencia de nuevos aficionados atraídos por las promociones y el Bono Cultural La Feria de San Isidro 2026 ha confirmado una tendencia que viene consolidándose en los últimos años: el creciente interés de los jóvenes por la tauromaquia. Las gradas de Las Ventas han contado con una importante presencia de espectadores menores de 25 años, favorecida por las promociones especiales de entradas y el uso del Bono Cultural Joven. Esta renovación del público supone una noticia especialmente positiva para el escalafón novilleril, ya que las novilladas se convierten en una de las principales puertas de entrada para los nuevos aficionados. Los jóvenes asistentes encuentran en estos festejos la oportunidad de descubrir a los toreros que aspiran a convertirse en figuras del futuro. La respuesta del público ha sido especialmente visible durante las novilladas de San Isidro, donde varios aspirantes han logrado captar la atención de una afición cada vez más diversa. Un fenómeno que refuerza las perspectivas de futuro para la tauromaquia madrileña.
El Circuito de Novilladas de Madrid de la Fundación Toro de Lidia entra en su fase decisiva

El Circuito de Novilladas de la Comunidad de Madrid, impulsado por la Fundación Toro de Lidia dentro del proyecto de la Fiesta del Toro, está dejando una temporada de enorme nivel competitivo y de gran interés para los aficionados. El certamen, que recorre diferentes municipios madrileños, continúa consolidándose como una de las principales plataformas para los novilleros con picadores. Uno de los grandes nombres propios del circuito está siendo Sergio Rollón. El novillero, representante de la Escuela Fundación El Juli, ha protagonizado algunas de las actuaciones más destacadas de la temporada. En Talamanca de Jarama consiguió abrir la puerta grande tras una actuación de gran entrega y temple, cortando dos orejas y confirmando su recuperación después de la gravísima cornada sufrida la pasada temporada. También está destacando Juan Pablo Ibarra, que debutó con picadores dentro del propio certamen y ha dejado una magnífica impresión en cada una de sus comparecencias. En la clasificatoria celebrada en Estremera logró cortar una oreja después de una actuación muy valiente, marcada además por varias volteretas y una gran actitud durante toda la mañana. Junto a ellos, otros nombres como Mario Vilau, Ignacio Garibay, Rafael de la Cueva, López Ortega o Jesús Moreno han conseguido clasificarse y mantenerse en la pelea por el triunfo final del circuito. Las distintas novilladas celebradas en plazas como El Álamo, Estremera, Valdetorres de Jarama o Talamanca han dejado un balance muy positivo tanto en lo artístico como en la respuesta de los aficionados. Otro de los aspectos más destacados del certamen está siendo el papel de las ganaderías participantes. Hierros como Ginés Bartolomé, Antonio Ordóñez, José González, El Estoque o Flor de Jara están permitiendo ver novillos con movilidad y opciones para el triunfo, algo fundamental para el crecimiento de los jóvenes toreros. El Circuito de Madrid continúa así reforzando su importancia dentro del calendario taurino nacional. Además de ofrecer oportunidades reales a los novilleros, el proyecto sirve para acercar la tauromaquia a numerosos municipios madrileños y mantener viva la conexión entre las nuevas generaciones de toreros y la afición.
Julio Norte abre la Puerta Grande de Madrid en una de las tardes más comentadas de San Isidro

La salida por la Puerta Grande de Las Ventas del novillero salmantino Julio Norte se convirtió en uno de los acontecimientos más destacados de la Feria de San Isidro. El joven espada logró conquistar al público madrileño en una tarde de enorme repercusión dentro del escalafón novilleril. Desde el inicio del festejo, Julio Norte dejó claro que llegaba a Madrid dispuesto a jugarse todo. Recibió a sus novillos con mucha decisión y mantuvo durante toda la tarde una actitud ofensiva y valiente que conectó rápidamente con los tendidos. Especial importancia tuvo la faena al último de su lote, en la que consiguió momentos de intensidad y entrega que terminaron por desencadenar la petición mayoritaria de trofeos. La Puerta Grande de Madrid supone un impulso enorme para cualquier novillero y, en el caso de Julio Norte, puede marcar un antes y un después en su temporada. La tarde también volvió a confirmar el gran momento que atraviesa el escalafón novilleril. La respuesta del público en Las Ventas y el seguimiento posterior evidenciaron el creciente interés por seguir la evolución de las nuevas generaciones del toreo.