Importante tarde de Álvaro Serrano; herido el subalterno Raúl Ruiz

Álvaro Serrano, que se presentaba en Las Ventas, ha dejado lo más rotundo y cuajado de la tarde saludando dos importantes ovaciones en su lote de Caras Blancas y Ángel Luis Peña. Joel Ramírez, que también se presentaba, fue ovacionado tras la lidia de su primero de Hnos. Sandoval. Silenciado en sus labores fue David López. Se lidió una novillada con distintas ganaderías de la Comunidad de Madrid con un gran ambiente en los tendidos, más de 15.000 espectadores. Importante fue la labor de Serrano en el quinto, un novillo que tuvo buen pitón izquierdo. Al natural llegaron los momentos más categoría con muletazos de gran trazo de uno en uno con bonitos y toreros finales por bajo. Una faena merecedora de un premio mayor de no ser por los aceros. Muy firme y entregado estuvo ante el segundo, un novillo incierto que nunca fue metido en la muleta. Labor de mucho mérito en la que dejó dos buenas tandas ligadas con la diestra. Tras estocada al segundo intento y petición, saludó ovación. Muy digno estuvo Joel Ramírez ante el tercero, un novillo de Hnos Sandoval rajado y sin entrega. Tras una estocada efectiva saludó ovación. De esfuerzo fue la faena al sexto tras la grave cornada a Raúl Ruiz en el tercio de banderillas. PARTE MÉDICO SUBALTERNO RAÚL RUIZ. Herida por asta de toro con orificio de entrada en cara interna 1/3 medio muslo derecho con una trayectoria hacia fuera de 25 cm, que contusiona arteria femoral y produce destrozos en músculos aductores, vasto interno y recto anterior con orificio de salida en cara externa 1/3 medio muslo derecho. Es intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general en la enfermería de la plaza y trasladado a la Clinica la Fraternidad Muprespa-Habana. Pronostico: Grave. Fdo. Dr. Máximo García Padrós – Máximo García Leirado.
La escuela taurina José Cubero “Yiyo”: la cantera que mantiene vivo el futuro del toreo en Madrid

En pleno corazón de la tradición taurina madrileña, la Escuela de Tauromaquia José Cubero “Yiyo” se ha consolidado como uno de los principales centros de formación de nuevos valores del toreo en España. Con sede en la histórica Venta del Batán y bajo el amparo de la Comunidad de Madrid, la institución representa hoy mucho más que un lugar donde aprender a manejar el capote o la muleta: es un espacio de formación humana, disciplina y transmisión cultural. La escuela nació en 2016 por iniciativa de la Comunidad de Madrid y recibió el nombre de José Cubero “Yiyo”, uno de los toreros más recordados de las últimas décadas. Madrileño de adopción y formado precisamente en la antigua Escuela Nacional de Tauromaquia de la Venta del Batán, Yiyo simboliza el talento precoz y la pasión por una profesión que marcó una época hasta su trágica muerte en la plaza de Colmenar Viejo en 1985. Desde su creación, el objetivo de la escuela ha sido claro: garantizar el relevo generacional de la tauromaquia mediante una enseñanza reglada que combine conocimientos técnicos, preparación física y formación en valores. La propia Comunidad de Madrid define el centro como “una escuela de vida”, donde los alumnos aprenden conceptos como la responsabilidad, el respeto, la honestidad y el esfuerzo, tanto dentro como fuera del ruedo. Las funciones de la escuela abarcan la enseñanza teórico-práctica de todas las suertes del toreo, la organización de clases prácticas, tentaderos, novilladas y actividades culturales encaminadas a la promoción y difusión de la tauromaquia. Además, mantiene una intensa colaboración con distintas instituciones y plazas de toros para que los alumnos puedan adquirir experiencia real en los ruedos. Uno de los momentos más importantes de su historia reciente llegó en 2021, cuando la escuela regresó a las instalaciones de la Venta del Batán, espacio históricamente vinculado a la formación taurina madrileña. El traslado permitió recuperar un enclave emblemático para el mundo del toro y dotar a los alumnos de unas instalaciones especialmente adaptadas para su preparación. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, visitó entonces el centro para respaldar públicamente el proyecto. Actualmente, la Escuela José Cubero “Yiyo” cuenta con más de un centenar de alumnos y desarrolla una actividad constante a lo largo de toda la temporada. Clases prácticas, jornadas de puertas abiertas, intercambios con otras escuelas taurinas y participación en festejos formativos permiten a los jóvenes adquirir experiencia y enfrentarse progresivamente a las exigencias de la profesión. El cuerpo docente está integrado por profesionales con experiencia en el mundo del toro, encargados de transmitir los conocimientos técnicos y la ética profesional que exige la carrera taurina. En los últimos años, la escuela ha reforzado su estructura pedagógica incorporando nuevos profesores y coordinadores para atender a alumnos de diferentes edades y niveles de formación. Más allá de la enseñanza estrictamente taurina, la escuela se ha convertido en un símbolo de la defensa y preservación de una tradición profundamente arraigada en la cultura española. En un momento en el que la tauromaquia continúa siendo objeto de debate social, la institución madrileña reivindica su papel como garante de un patrimonio cultural que sigue despertando vocaciones entre las nuevas generaciones. La entrega anual de reconocimientos a los alumnos más destacados refleja también la dimensión educativa del proyecto. Jóvenes novilleros, becerristas y aspirantes reciben cada temporada el reconocimiento a su esfuerzo, disciplina y progresión, en una escuela que continúa siendo una de las grandes referencias de la formación taurina nacional. A diez años de su creación, la Escuela Taurina José Cubero “Yiyo” mantiene intacta la misión con la que nació: formar toreros, pero también personas. Una labor silenciosa que, desde la Venta del Batán, sigue alimentando el futuro de la tauromaquia madrileña y española.
Saludos para la terna con la novillada de Antonio Palla

El Mella, Cid de María y Tomás Bastos han saludado ovación en la segunda novillada de la temporada en la Plaza de Toros de Las Ventas. Una cita en la que se lidiaron novillos de Antonio Palla. El Mella estuvo asentado y dispuesto con el serio primero. Consiguió buenos momentos con la diestra en un trasteo que ganó importancia en los compases finales. Saludó ovación. Conectó mucho con los tendidos en el recibo capotero de rodillas al cuarto, al igual que la faena de muleta en los medios con cambiados por la espalda y una ligada y profunda serie de derechazos. Luego, todo fue a menos ante un novillo que se apagó pronto. Tomás Bastos dejó una tarde de madurez, asiento y mucho oficio. Consiguió buenos momentos con el tercero, un novillo muy serio que no le regaló nada. Tras estocada saludó ovación. Ante el sexto, un novillo venido a menos, volvió a mostrar que es un novillero cuajado. Cid de María estuvo firme y entregado con un quinto falto de poder. Una faena de oficio y solvencia premiada con una ovación tras estocada al segundo intento.
El debutante Pedro Andrés deja lo más destacado de la primera novillada del año

Pedro Andrés ha dejado los momentos más lucidos de la primera novillada del año en Las Ventas celebrada hoy domingo. Pedro Andrés, que se presentaba en el coso venteño, dejó lo mejor en en el sexto en una tarde que no terminó de romper y en la que fueron silenciados Jesús Romero, que también se presentaba, y Mariscal Ruiz. Se lidiaron novillos de Hnos. Sánchez Herrero y López Gibaja (4º y 6º) de poco juego en su conjunto. A la puerta de chiqueros fue Pedro Andrés a recibir al sexto. Todo fueron ganas y actitud ante un noble novillo de Gibaja, pero falto de raza y finales. Lo mejor lo consiguió con la diestra, con varios muletazos profundos y de mano baja. Tras estocada y leve petición, resultó silenciado. Poco pudo hacer ante el tercero. De rodillas inició su faena de muleta Jesús Romero al primero de la tarde, en el que dejó muletazos sueltos de buen concepto y figura vertical. Al cuarto le faltó transmisión y poder. Mariscal Ruiz banderilleó a su primero y meció bien el capote, aunque la faena de muleta no conectó con los tendidos, al igual que en el quinto.
El Juli preside un emotivo XIX Trofeo de su escuela

José Antonio de Gracia, triunfador. Homenaje póstumo a Nicolás Cubero. Reconocimiento a Sergio Rollón. Gran novillada de Ignacio López. Lleno total en la finca Feligrés de Arganda del Rey para presenciar el XIX Trofeo Escuela El Juli de la Fundación El Legado. El maestro Julián López «El Juli» viajó desde Olivenza para presidir un certamen lleno de emociones en el que participaron los 20 alumnos de su escuela taurina. Se lidiaron tres cuajados erales y dos vacas de la ganadería de Ignacio López, de juego magnífico, siendo el tercero premiado con la vuelta al ruedo. Tras el paseíllo se guardó un minuto de silencio por Nicolás Cubero, alumno de la escuela que falleció este invierno en su casa. Posteriormente se entregó a sus padres un cuadro dedicado por todos los alumnos, que brindaron al cielo su participación en el festival. El novillero cordobés José Antonio de Gracia, a la postre vencedor del Trofeo, brilló en el toreo al natural. Julio Aparicio dejó constancia de su estilo artístico ante el segundo. Y Pablo Jurado se encontró con un novillo extraordinario premiado con la vuelta al ruedo. También actuaron los alumnos Vicente Molina y Raúl Jerez. Posteriormente llegó el turno de los más jóvenes ante dos vacas de la misma ganadería. Alessandro Gómez-Cuenca y sobre todo Eusebio Molina hicieron las delicias de los presentes por su precocidad. La jornada concluyó con la entrega de diplomas de manos del director de la Fundación, Ignacio López, acompañado por el maestro El Juli y del profesor Ángel Gómez Escorial. El novillero Sergio Rollón recibió un placa en reconocimiento al ejemplo de superación y afición tras la cornada de extrema gravedad sufrida el pasado verano en Valdetorres del Jarama. Por último, José Antonio de Gracia recibió el XIX Trofeo Escuela El Juli y fue llevado en hombros por sus compañeros.
Las novilladas abren paso a una nueva generación en el arranque de temporada de Las Ventas

La temporada 2026 de la Plaza de Toros de Las Ventas ha vuelto a mirar hacia el futuro en sus primeras semanas de actividad. Tras el regreso de los festejos al coso madrileño el pasado mes de marzo, las novilladas de inicio de temporada han servido como escaparate para algunos de los nombres llamados a protagonizar el relevo generacional del toreo. Dentro de una programación que contempla un total de 60 festejos durante el año, con 16 novilladas anunciadas, la empresa Plaza 1 ha reservado varias fechas clave para medir la evolución de los jóvenes valores antes de las grandes citas de la temporada. Las primeras comparecencias del escalafón menor llegaron durante el mes de abril con dos novilladas con picadores que despertaron un notable interés entre los aficionados. El 12 de abril se lidiaron novillos de Hermanos Sánchez Herrero para Jesús Romero, que hacía su presentación en Madrid, junto a Mariscal Ruiz y Pedro Andrés, también debutante en el ruedo venteño. Una semana después, el 19 de abril, el protagonismo recayó en los novillos de Antonio Palla para un cartel integrado por El Mella, Cid de María y Tomás Bastos, tres nombres que llegaron a Las Ventas con el objetivo de abrirse paso en una plaza que continúa siendo el examen más exigente para cualquier aspirante a figura. Precisamente, desde la propia plaza se destacó el carácter especialmente torista de este arranque de campaña, con ganaderías de fuerte personalidad y carteles concebidos para poner a prueba tanto a matadores como a novilleros. La apuesta por el escalafón menor se mantiene como una de las líneas estratégicas de la temporada madrileña. La importancia de estas novilladas trasciende el resultado artístico de cada tarde. Para muchos de los participantes supone la oportunidad de presentarse ante la afición de Madrid y ganarse un puesto en ciclos posteriores como la Feria de la Comunidad o incluso la Feria de San Isidro, donde este año también se han programado tres novilladas con picadores dentro del serial más importante del mundo. El interés por las novilladas coincide además con un momento de crecimiento en la asistencia a los festejos taurinos. Las Ventas vive una etapa de fuerte afluencia de público y de renovación de espectadores, un contexto que favorece la aparición de nuevos nombres y aumenta la repercusión de cada actuación. Con la temporada apenas iniciada, Madrid ya ha comenzado a señalar a los novilleros que aspiran a dar el salto definitivo. Como ocurre cada año, las primeras novilladas de Las Ventas han vuelto a convertirse en el escenario donde se empiezan a escribir las historias del futuro de la tauromaquia.
La Escuela José Cubero “Yiyo” refuerza su papel como referente nacional en la formación de nuevos toreros

La Escuela Taurina José Cubero “Yiyo” continúa consolidándose como uno de los principales centros de formación taurina de España. Durante 2026, más de un centenar de alumnos desarrollan su preparación en las instalaciones de la Venta del Batán, donde combinan clases teóricas, entrenamientos de salón, tentaderos y clases prácticas que les permiten avanzar en su formación como futuros profesionales del toreo. Dependiente de la Comunidad de Madrid, la escuela mantiene una intensa actividad a lo largo de toda la temporada, ofreciendo a los jóvenes aspirantes la oportunidad de aprender los fundamentos de la tauromaquia en un entorno que fomenta valores como el esfuerzo, la disciplina, el respeto y la superación personal. Muchos de los alumnos participan además en certámenes y festejos de promoción, convirtiendo a la escuela en una auténtica cantera de nuevos talentos. La continuidad de este proyecto reafirma el compromiso de Madrid con la formación y el futuro de la tauromaquia.
Las escuelas taurinas, clave para garantizar el relevo generacional de la Fiesta

Más de un centenar de jóvenes se forman cada año en Madrid con el objetivo de convertirse en profesionales del toreo Las escuelas taurinas se han convertido en una pieza fundamental para asegurar el futuro de la tauromaquia. En la Comunidad de Madrid, centros como la Escuela José Cubero “Yiyo” desempeñan una labor esencial en la formación de los jóvenes que aspiran a desarrollar una carrera profesional en el mundo del toro. A través de clases prácticas, tentaderos, actividades culturales y preparación física, los alumnos adquieren los conocimientos necesarios para afrontar las exigencias de la profesión. Pero su función va más allá del aprendizaje técnico. Las escuelas transmiten valores como el esfuerzo, la constancia, la responsabilidad y el respeto. Muchos de los toreros que actualmente ocupan puestos destacados en los escalafones comenzaron su trayectoria en estos centros de formación. Gracias a su trabajo diario, las escuelas taurinas continúan alimentando la cantera de nuevos valores y garantizando la continuidad de una tradición con profundas raíces culturales.
Las escuelas taurinas madrileñas tendrán voz propia en el Circuito de Madrid

Cada centro formativo designará a un representante para competir en uno de los certámenes más importantes del escalafón menor Las escuelas taurinas de la Comunidad de Madrid estarán plenamente representadas en la edición 2026 del Circuito de Novilladas de Madrid. Por primera vez, cada escuela participante contará con un representante elegido por su propio centro, una medida que busca reforzar el protagonismo de la formación taurina dentro del certamen. La iniciativa permitirá que los alumnos más destacados de cada escuela tengan la oportunidad de mostrar su evolución en una competición que se ha convertido en uno de los principales escaparates para los jóvenes toreros. La Escuela José Cubero “Yiyo”, junto al resto de centros madrileños, tendrá así presencia directa en un circuito que cada temporada impulsa nuevas carreras profesionales. La medida también reconoce el trabajo que desarrollan las escuelas en la preparación de los futuros protagonistas de la tauromaquia y fortalece el vínculo entre formación y competición.
El Certamen Kilómetro Cero de Valdemorillo vuelve a convertirse en escaparate de las promesas madrileñas

El Certamen Kilómetro Cero, celebrado durante el pasado mes de febrero en Valdemorillo, volvió a consolidarse como una de las grandes plataformas de promoción para novilleros sin caballos de la Comunidad de Madrid. El ciclo reunió a varios de los nombres más prometedores de distintas escuelas taurinas y dejó actuaciones muy destacadas. El formato del certamen incluyó varias semifinales y una gran final en las que participaron jóvenes novilleros como César de Juste, Rodrigo Cobo, Israel Guirao, Jaime de Pedro, Armando Rojo y Rubén Vara. Todos ellos buscaron aprovechar una oportunidad muy importante dentro del inicio de temporada. Las novilladas contaron con ganaderías madrileñas de interés como Flor de Jara, Cerro Longo, Hermanas Ortega o La Machamona, lo que permitió ver diferentes comportamientos y matices en los animales lidiados. Algunas tardes estuvieron marcadas por el buen juego de los novillos, mientras que otras exigieron un esfuerzo añadido por parte de los toreros. Entre las actuaciones más destacadas del ciclo sobresalió la de Israel Guirao, que logró una importante conexión con los tendidos gracias a una actuación llena de entrega y personalidad. También dejaron una notable impresión Rodrigo Cobo y Rubén Vara, que confirmaron el gran momento que atraviesan dentro de la cantera madrileña.